ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: JULIO DE 2026
Este Código de Ética y Conducta reúne los principios que orientan las decisiones de DM11 y el comportamiento esperado de socios, colaboradores, proveedores y socios comerciales. Aplica a todas nuestras relaciones de negocio, en Brasil y en el exterior. Cumplir este código es condición para trabajar con nosotros y para sernos proveedor.
La ética está presente en cada decisión que tomamos. Buscamos resultados de negocio siempre con referencia en nuestros valores corporativos y en los intereses de los distintos públicos con quienes nos relacionamos.
Trabajamos con actitud de dueño: asumimos responsabilidad por el resultado, cumplimos los plazos y presupuestos acordados y actuamos con transparencia. Buscamos excelencia en la ejecución e innovación que genere un resultado real para el cliente.
Consideramos que un cliente satisfecho es un compromiso permanente. Esto significa proponer soluciones que mejoren sus resultados y, al mismo tiempo, fortalezcan sus prácticas de gestión y su sostenibilidad.
Promovemos un ambiente de respeto mutuo, en el que se preserva la dignidad de cada persona y se valoran las diferencias. No aceptamos discriminación por género, color, raza, etnia, discapacidad, orientación sexual, religión, origen, estado civil, edad, embarazo, clase social o cualquier otra característica personal.
No toleramos el acoso sexual, moral, religioso, político u organizacional, bajo ninguna circunstancia. Nuestros gestores tienen un papel pedagógico: deben difundir estas directrices con actos y palabras, no solo mediante normas escritas.
Estamos en contra del trabajo forzoso, el trabajo análogo a la esclavitud, el trabajo infantil irregular y cualquier forma de explotación sexual de niños, niñas y adolescentes. Si identificamos estas prácticas en nuestra cadena de valor, se descalifica al involucrado y el caso se remite a las autoridades competentes.
Cumplimos la legislación aplicable a nuestras actividades. Esto incluye las normas de salud y seguridad, derechos humanos, derecho laboral, medio ambiente y obligaciones fiscales y tributarias.
No toleramos prácticas de lavado de dinero ni operaciones económico-financieras destinadas a disimular el origen ilícito de activos. Los casos identificados se comunican a las autoridades competentes.
Practicamos la libre competencia de forma leal. No participamos en trusts ni carteles, no obtenemos ventajas mediante fraude o espionaje empresarial y no hacemos insinuaciones que afecten la imagen de la competencia.
Los obsequios, favores y servicios siguen las prácticas usuales del mercado y deben tener valor simbólico. No ofrecemos ni aceptamos comisiones, gratificaciones o dinero. Antes de ofrecer cualquier cortesía, el colaborador debe verificar si es conforme con el código de conducta del cliente o proveedor.
Contratamos proveedores cuyas prácticas de gestión sean compatibles con este código, sin restricción de tamaño o ubicación. La base de proveedores se supervisa mediante un proceso de homologación que considera aspectos administrativos, fiscales, laborales y socioambientales.
Los intereses personales no pueden comprometer la imparcialidad de las decisiones tomadas en nombre de DM11. Cualquier conflicto real o potencial debe evitarse o declararse.
Se espera que el colaborador comunique al gestor las situaciones que puedan afectar sus responsabilidades profesionales, se abstenga de participar en contrataciones que involucren a familiares o personas cercanas y no use su posición para obtener un beneficio personal o favorecer a terceros.
Mientras la situación esté bajo evaluación, las personas involucradas deben apartarse por completo de la decisión en cuestión.
Toda información que no sea de dominio público es confidencial. La obligación de confidencialidad permanece después de finalizado el contrato de trabajo o de prestación de servicios, mientras la información no se haga pública.
Como empresa de seguridad de la información, nos aplicamos a nosotros mismos el rigor que recomendamos a nuestros clientes. La información interna y de terceros se almacena y procesa en un entorno controlado, con responsabilidad compartida por la integridad, disponibilidad y confidencialidad de los activos.
Las metodologías, tecnologías y mejoras desarrolladas en el ejercicio de las actividades pertenecen a DM11 y no pueden usarse con fines particulares ni transferirse a terceros.
El patrimonio de DM11 incluye equipos, sistemas, información y recursos financieros, pero también bienes intangibles como la idoneidad, la confiabilidad y la reputación construidas desde 2009.
Se espera que cada colaborador proteja estos activos contra el desperdicio, el daño, el uso indebido o la pérdida, comunique al gestor cualquier indicio de fraude o desvío y mantenga un cuidado redoblado con las credenciales de acceso.
Colaboradores, proveedores, clientes y terceros pueden reportar sospechas de infracción de este código al gestor del área o directamente al Comité de Ética, por el correo electrónico etica@dm11.com.br. El reporte puede ser identificado o anónimo.
Todos los reportes se tratan de forma confidencial y son analizados por el Comité de Ética, formado por miembros de la Dirección y la Administración de DM11.
No admitimos represalias contra quien haga un reporte de buena fe o colabore con una investigación. Las alegaciones de represalias siempre se investigan, y la represalia en sí misma es objeto de medida disciplinaria.
El Comité de Ética vela por la divulgación de este código, aclara dudas de interpretación, mantiene el texto actualizado y analiza los casos de desviación.
El incumplimiento de este código somete al responsable a medidas disciplinarias y puede dar lugar a la terminación de contratos con DM11, sin costo para la empresa, sin perjuicio de las medidas legales que correspondan.
Las dudas sobre el contenido de este código pueden enviarse a contato@dm11.com.br.